15 febrero 2026

Cómo actuar ante una distrofia muscular o después de los 70 años

 Cuidar el músculo cuando llega la fragilidad: pautas realistas para vivir mejor

15 febrero 2026

(Información general basada en expertos y evidencia científica)

1. Medicamentos a evitar o vigilar
En personas con distrofias musculares o con fragilidad muscular asociada a la edad, algunos fármacos pueden aumentar el riesgo de debilidad o dolor muscular. Entre ellos destacan:
  • Corticoides prolongados, salvo indicación específica.
  • Algunos antibióticos (fluoroquinolonas) por riesgo de tendinopatías.
  • Estatinas: no están prohibidas, pero requieren vigilancia.
Según la Sociedad Española de Cardiología, el ejercicio moderado no empeora los síntomas musculares en usuarios de estatinas, incluso en quienes ya tenían molestias, y puede mejorar su calidad de vida.

La decisión final debe individualizarse según riesgo cardiovascular.


2. ¿Estatinas, sí o no?
No existe una contraindicación general para personas con distrofia muscular.
  • En quienes tienen alto riesgo cardiovascular, suelen ser necesarias.
  • En quienes presentan mialgias importantes, se valora cambiar dosis, tipo de estatina o alternativas.
  • El ejercicio moderado no aumenta el daño muscular en quienes toman estatinas, según evidencia de la SEC .


3. Ejercicio: qué tipo y cuánto
La evidencia actual es clara: el ejercicio es beneficioso, siempre que sea moderado, regular y supervisado.
La SERMEF destaca que el ejercicio físico supervisado es seguro, factible y beneficioso en adultos con distrofias musculares, mejorando fuerza, resistencia y calidad de vida.
Recomendaciones generales:
  • Actividad moderada, evitando esfuerzos máximos.
  • Combinación de resistencia suave, fuerza ligera y ejercicios respiratorios.
  • Rutinas cortas y diarias (10–20 min), como propone la guía británica de ejercicios para distrofia muscular.
  • Control del peso para reducir carga sobre músculos debilitados.


4. ¿Es cierto que un esfuerzo desmedido destruye músculo?
Sí, en parte.
En distrofias musculares, los músculos tienen menor capacidad de reparación. Un esfuerzo intenso puede provocar rabdomiólisis, inflamación o pérdida acelerada de fibras.
Por eso se recomienda:
• Evitar ejercicios explosivos o de alta intensidad.
• Priorizar la regularidad sobre el esfuerzo máximo.


5. ¿Y si hago poco ejercicio, el músculo se inutiliza?
  • También es cierto.
  • La inactividad prolongada acelera la atrofia, reduce la movilidad y empeora la función respiratoria.
  • La clave es el equilibrio: ni sobreesfuerzo ni sedentarismo.


6. Carnitina: ¿mito o utilidad real?
La carnitina participa en el transporte de ácidos grasos a la mitocondria. Algunos neurólogos la prescriben para favorecer el uso de grasa como energía y proteger el músculo.

La evidencia es variable:
  • Puede ser útil en algunos tipos de miopatías metabólicas.
  • En distrofias musculares clásicas, los beneficios son modestos o inciertos.
  • No sustituye al ejercicio moderado ni a la fisioterapia.
Su uso debe ser individualizado y supervisado por un especialista.


Conclusión

La mejor estrategia para convivir con una distrofia muscular o con la fragilidad muscular propia de la edad, es un equilibrio inteligente:
  • Ejercicio moderado, regular y supervisado, nunca extenuante.
  • Evitar fármacos que puedan dañar el músculo, y vigilar las estatinas sin descartarlas de entrada.
  • Mantener movilidad, peso adecuado y ejercicios respiratorios.
  • Suplementos como la carnitina pueden tener un papel limitado y deben usarse solo bajo criterio médico.

El objetivo no es “forzar” el músculo, sino conservarlo, mantener la autonomía y mejorar la calidad de vida.

2 comentarios:

  1. Hola, Enrique.
    Muy agradecida por este texto que hoy comparte. Es muy interesante, pues yo no tomo muchos medicamentos, pero está bien saberlo para prevenir, aunque yo soy de las que se toman las cosas al pie de la letra. Es decir, voy al médico cuando lo necesido.
    Y voy a rehabilitación por lo del ictus y hago lo que me dice el fisio. Como diría mi madre, una niña obediente, jaja.
    Un abrazo grande.

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    Respuestas
    1. Piedad, muchas gracias por tus palabras. Me alegra que el texto te haya resultado útil, aunque no tomes muchos medicamentos. Justo por eso vale la pena conocer estas cosas: para prevenir y para saber cómo actuar si algún día hace falta. Y haces muy bien en seguir siempre las indicaciones de tus médicos y del fisio. Esa constancia y esa obediencia buena (la que nace del cuidado propio), es una aliada enorme en la rehabilitación. Tu madre estaría orgullosa, y con razón.
      Un abrazo grande, y que esa fuerza tranquila que transmites te acompañe cada día.

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