28 diciembre 2025

Embutidos, quesos y salazones: guía de supervivencia para veteranos de ‘cierta edad

 ¿Son buenos o malos los embutidos y demás entrantes navideños? Una guía para veteranos jóvenes de “cierta edad”


28 diciembre 2025

Introducción

- Hay batallas que se libran en silencio. No son guerras épicas, sino pequeñas escaramuzas domésticas: la mirada inquisitiva del cuñado, el susurro de la prima nutricionista, el gesto reprobatorio de la tía que “solo toma caldo”. Tú, joven veterano de “cierta edad”, te acercas a la bandeja de embutidos con la misma mezcla de deseo y culpa con la que otros pisan una librería de viejo. Y entonces llega la pregunta:
¿Esto es bueno o es malo?

- Vamos a desmontar mitos, revisar evidencias y, sobre todo, devolver la paz a la mesa.


Embutidos: ¿ángeles o demonios?

- La evidencia científica es clara: los embutidos procesados, consumidos con frecuencia, aumentan riesgos cardiovasculares y metabólicos. Pero hay matices.

Los “malos” (alto riesgo)

Según análisis recientes:

  • Salchichón – Alto en grasas saturadas, sodio y conservantes.

  • Chorizo – Graso, salado y con nitritos.

  • Mortadela tradicional – Grasas trans y aditivos.

  • Fuet – Similar al salchichón: delicioso, pero contundente.

  • Sobrasada – Muy calórica y rica en grasas saturadas.

Los “menos malos” (moderación sensata)

  • Jamón serrano / ibérico – Más magro, pero muy salado.

  • Lacón – Menos procesado, pero también salado.

  • Foie – No es procesado como embutido, pero es una bomba de grasa.

Los “mejores” (si hay que elegir)

  • Lomo ibérico – Rico en proteínas y vitaminas B, menos grasa que otros.

  • Pechuga de pavo sin aditivos – Baja en grasa y sodio si es de calidad.

  • Embutidos de caza – Más magros y con menos grasas saturadas.


Quesos: ¿cuáles son aliados y cuáles enemigos?

Los quesos son un universo propio: grasas, fermentaciones, probióticos, sal… La clave es la variedad y la cantidad.

Los quesos más saludables

Según expertos citados en Infobae y Women’s Health:

  • Requesón / cottage – Bajo en grasa y muy proteico.

  • Feta – Menos lactosa, rico en proteínas.

  • Mozzarella fresca – Menos grasa y sodio que los curados.

  • Ricotta – Ligera y versátil.

  • Queso de cabra – Más digestible y con mejor perfil graso.

  • Parmesano – Rico en calcio, pero usar en pequeñas cantidades.

Los que requieren moderación

  • Cheddar, manchego curado, gruyere – Nutritivos, pero altos en sal y grasa.

  • Quesos azules – Beneficios probióticos, pero muy salados.

Los menos recomendables

  • Quesos muy procesados (lonchas industriales, untables no light) – Aditivos y grasas añadidas.


Salazones: mojama, huevas y compañía

Aquí viene la sorpresa: los salazones son nutricionalmente potentes, aunque muy salados.

Según análisis de productores y nutricionistas:

Lo bueno

  • Altísimas en proteínas de calidad.

  • Ricas en omega‑3, beneficiosos para corazón y cerebro.

  • Aportan vitamina B12, fósforo, selenio, yodo.

  • Bajas en carbohidratos.

Lo malo

  • Muchísima sal → no aptas para hipertensos o para abusar.

  • Pueden retener líquidos.

Conclusión: excelentes en pequeñas cantidades.


Patatas fritas: freidora vs bolsa

Freidora (caseras)

  • Menos aditivos.

  • Si se fríen en aceite de oliva y bien escurridas → aceptables.

  • Pero siguen siendo fritos.

Bolsa

  • Aceites refinados.

  • Mucha sal.

  • Aditivos y potenciadores.

Veredicto: si hay que pecar, mejor caseras.


Frutos secos: el invitado más noble

Los mejores

  • Crudos o tostados sin sal.

  • Almendras, nueces, pistachos → grasas saludables, fibra, antioxidantes.

Con sal

  • Aumentan la presión arterial si se consumen en exceso.

Fritos

  • Pierden propiedades y ganan grasas poco saludables.


Citas y referencias utilizadas

Embutidos

Quesos

Salazones


Conclusión: qué hacer en adelante y cómo “deshacer” los excesos

No se trata de demonizar ni de canonizar alimentos. Se trata de equilibrar.

Después de una comida copiosa:

  • Prioriza agua para compensar la sal.

  • Camina 20–30 minutos para mejorar digestión.

  • Cena ligero: fruta, yogur, caldo o verduras.

  • Evita repetir excesos al día siguiente.

  • Recupera fibra: legumbres, verduras, fruta.

Para las próximas comidas familiares:

  • Sirve bandejas más pequeñas.

  • Añade opciones “verdes” entre los entrantes.

  • Alterna embutidos con frutos secos sin sal o queso fresco.

  • Y, sobre todo, disfruta sin culpa: la salud también es emocional.

1 comentario:

  1. Boa Noite. Parabéns por descrever os benefícios e malefícios de cada produto. Primeira vez no seu Blogger, vim através do Blogger do meu amigo Tomás. Alguns desses produtos não temos no Brasil. Aproveito a oportunidade de lhe desejar um Feliz Ano Novo com muita paz e saúde. Grande abraço do Brasil.

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