01 enero 2026

La invasión silenciosa de las pantallas: ¿hasta qué punto estamos en peligro?

 Vivimos rodeados. No de personas, no de naturaleza, no de silencio: de pantallas.

01 enero 2026

- Pantallas que iluminan la madrugada, que interrumpen conversaciones, que educan a nuestros hijos más que nosotros mismos, que colonizan el trabajo, el ocio y hasta el descanso.

-La pregunta ya no es si este fenómeno es peligroso, sino cuánto, para quién, y qué estamos dispuestos a perder antes de reaccionar.

- Porque si no lo estudiamos con rigor —sin alarmismos, pero sin ingenuidad— corremos el riesgo de que los daños sean irreversibles, especialmente en la salud física, mental y social de las generaciones más jóvenes.


1. ¿Qué dispositivos perjudican más?

Los estudios coinciden en que no todas las pantallas afectan igual, y que el daño depende de tres factores:
tiempo, contenido y edad del usuario.

Smartphones

  • Son los más problemáticos por su portabilidad, uso compulsivo y estimulación constante.

  • Asociados a déficit de atención, ansiedad, alteración del sueño y dependencia en niños y adolescentes.

Videojuegos y consolas

  • Riesgo de sedentarismo, trastornos del sueño y hiperestimulación.

  • En menores, pueden afectar al desarrollo motor y a la tolerancia a la frustración.

Tablets y ordenadores

  • Problemas de postura, visión y sedentarismo.

  • En edades tempranas, afectan al desarrollo neuronal y emocional según la OMS.

Televisión y Smart TV

  • Menos adictiva que el móvil, pero más peligrosa en niños pequeños por su uso pasivo y por sustituir interacción humana.


2. Males físicos visibles (más allá de los mentales)

- Los efectos físicos ya están documentados:

Problemas de visión

  • Fatiga visual digital, sequedad ocular, miopía creciente en menores.

Alteraciones posturales

  • Cervicalgia, cifosis, “cuello de móvil”.

Trastornos del sueño

  • La luz azul altera la melatonina y retrasa el sueño, especialmente en adolescentes.

Obesidad y sedentarismo

  • La OMS alerta de mayor riesgo de obesidad y enfermedades metabólicas en niños expuestos a pantallas sin control.


3. ¿Qué edades son las más afectadas?

- Los estudios coinciden:

0–5 años

  • La franja más vulnerable.

  • Afecta al lenguaje, empatía, desarrollo motor y vínculo afectivo.

6–12 años

  • Riesgo de déficit de atención, problemas de conducta, alteraciones del sueño y sedentarismo.

13–25 años

  • Mayor impacto en salud mental, autoestima, ansiedad, dependencia, validación social y tolerancia a la frustración.


4. ¿Debemos preocuparnos?

- Sí, pero no desde el pánico, sino desde la responsabilidad.

- La Asociación Española de Pediatría advierte que los dispositivos afectan a la salud física, mental, social y al desarrollo de niños y adolescentes, y recomienda planes digitales familiares para minimizar riesgos.


5. ¿Hay remedios?

Sí, y son más sencillos de lo que parece:

Límites claros por edad

La AEP propone recomendaciones específicas según la etapa vital.

Rutinas sin pantallas

Comidas, antes de dormir, trayectos cortos, reuniones familiares.

Modelado adulto

Los niños imitan lo que ven, no lo que se les dice.

Actividad física diaria

Contrarresta sedentarismo y mejora el sueño.

Educación digital

No basta con prohibir: hay que enseñar a usar.


6. ¿Los padres tienen parte de culpa?

- Los expertos coinciden: sí, pero no en solitario.

  • Los padres son responsables de poner límites, pero viven en un entorno diseñado para ser adictivo.

  • La industria tecnológica crea productos pensados para capturar atención, no para protegerla.

  • La escuela, la sociedad y las políticas públicas también deben asumir su parte.

Como señala el estudio de Ramírez Rodríguez y Bennasar García, es imprescindible que padres, docentes y responsables públicos actúen juntos para proteger la salud física y emocional de los menores.


7. Referencias con URL

1. Impacto de los dispositivos digitales en el sistema educativo

https://www.aeped.es/actualidad/impacto-los-dispositivos-digitales-en-sistema-educativo

2. Niños y pantallas: riesgos ocultos para el cerebro y la salud

https://www.eluniversal.com.mx/techbit/ninos-y-pantallas-riesgos-ocultos-para-el-cerebro-y-la-salud/

3. Impacto del uso excesivo de dispositivos electrónicos en la salud de niños

https://revistas.upel.edu.ve/index.php/actividadfisicayciencias/article/view/3352


8. Comentarios de expertos

Dra. Rocío Reyna (U. Autónoma de Guadalajara)

El uso excesivo puede causar trastornos cognitivos, depresión, ansiedad, insomnio y mala visión en niños y adolescentes.

Daniel Castro, maestro en Neurociencia Aplicada

En niños de 7 años se ha observado menor grosor cortical en áreas clave para el lenguaje, la empatía y la memoria debido a la exposición sin control.

OMS (2019)

El uso excesivo afecta al desarrollo neuronal, la empatía y aumenta el riesgo de obesidad y enfermedades no transmisibles.


9. Conclusión: un futuro oscuro… si no actuamos hoy

- La infiltración de las pantallas no es un accidente: es un modelo de negocio.
- Y nosotros —adultos, padres, educadores, trabajadores— somos los primeros en caer en la trampa.

- Pero aún estamos a tiempo.

- Si entendemos el problema, si educamos, si ponemos límites, si exigimos responsabilidad a la industria y si recuperamos espacios de vida real, podremos evitar que esta invasión digital se convierta en una catástrofe sanitaria y social.

- El futuro puede ser negro.

- Pero también puede ser nuestro, si decidimos mirarlo de frente… sin una pantalla de por medio.

30 diciembre 2025

Operación Rescate: sobrevivir al cuerpo que nos deja la Navidad

¿Podremos?

Enero, ese mes que nos pide calma: dieta ligera para empezar bien
 

30 diciembre 2025

- Este año, tras las comilonas de Navidad, Año Nuevo y Reyes, decidí preguntarle a mi médico qué dieta seguir para “volver al redil”. Su respuesta fue tan inesperada como lapidaria: Mira, Enrique, lo mejor es no comer.

- Y claro… uno no sabe si reír, llorar o pedir cita con un chamán. Pero más allá del humor, enero es ese mes en el que el cuerpo protesta, la ropa aprieta y las analíticas parecen redactadas por un fiscal. Así que vamos a lo práctico: ¿qué dieta seguir, durante cuánto tiempo y cómo recuperar la sensación de ligereza sin caer en extremos?


Dieta desintoxicante y ligera: qué es y cuánto dura

- Los expertos coinciden en algo importante: no se trata de hacer dietas milagro, sino de volver a una alimentación sencilla, natural y fácil de digerir durante unos días.

- Según nutricionistas consultados en medios recientes, un enfoque “detox” equilibrado no implica ayunar, sino priorizar alimentos frescos, caldos, frutas, verduras y legumbres suaves para ayudar al organismo a recuperar su ritmo normal.


Duración recomendada

Entre 3 y 7 días suele ser suficiente para:

  • Reducir inflamación y pesadez

  • Mejorar digestión

  • Rehidratar el cuerpo

  • Volver a hábitos más estables

- No es una dieta para hacer semanas enteras, sino un puente entre los excesos y la normalidad.


Alimentos recomendados

Lo que sí

  • Verduras al vapor o en crema (calabacín, puerro, zanahoria)

  • Frutas ricas en agua y potasio (mandarina, pera, plátano)

  • Caldos vegetales o de pollo

  • Legumbres suaves (lenteja roja, garbanzo cocido)

  • Yogur natural o kéfir

  • Infusiones digestivas (jengibre, cúrcuma, canela)

  • Agua con limón para hidratar y estimular la digestión

Lo que conviene evitar unos días

  • Alcohol

  • Ultraprocesados

  • Azúcares añadidos

  • Fritos y salsas pesadas

  • Harinas refinadas


¿Cuándo pesarse?

- Lo ideal es esperar 3–4 días después de retomar la alimentación ligera.

- Pesarse justo después de las fiestas solo sirve para asustarse: la mayoría del aumento es retención de líquidos, no grasa real.


¿Cuándo pedir una analítica completa?

- Si quieres comprobar cómo ha afectado diciembre a tus niveles:

  • A partir de la segunda o tercera semana de enero, cuando el cuerpo ya se ha estabilizado.

  • Especialmente útil si tienes antecedentes de colesterol, glucosa o tensión.


Noticias de referencia


Un mensaje cariñoso para quienes ya sumamos “cierta edad”

- A todos los que miramos enero con una mezcla de valentía y resignación, un recordatorio afectuoso: el cuerpo nos acompaña si lo cuidamos, y nunca es tarde para mimarlo un poco. No se trata de castigarse, sino de escucharse.

- Comer bien no es una penitencia: es un acto de cariño hacia uno mismo.

- Y a nuestra edad —que no diremos cuál, pero ya nos entendemos— ese cariño vale oro.

- Así que ánimo, buena gente: volvamos a la mesa con equilibrio, humor y la sabiduría que dan los años. El cuerpo lo agradece, y la vida también.

28 diciembre 2025

Embutidos, quesos y salazones: guía de supervivencia para veteranos de ‘cierta edad

 ¿Son buenos o malos los embutidos y demás entrantes navideños? Una guía para veteranos jóvenes de “cierta edad”


28 diciembre 2025

Introducción

- Hay batallas que se libran en silencio. No son guerras épicas, sino pequeñas escaramuzas domésticas: la mirada inquisitiva del cuñado, el susurro de la prima nutricionista, el gesto reprobatorio de la tía que “solo toma caldo”. Tú, joven veterano de “cierta edad”, te acercas a la bandeja de embutidos con la misma mezcla de deseo y culpa con la que otros pisan una librería de viejo. Y entonces llega la pregunta:
¿Esto es bueno o es malo?

- Vamos a desmontar mitos, revisar evidencias y, sobre todo, devolver la paz a la mesa.


Embutidos: ¿ángeles o demonios?

- La evidencia científica es clara: los embutidos procesados, consumidos con frecuencia, aumentan riesgos cardiovasculares y metabólicos. Pero hay matices.

Los “malos” (alto riesgo)

Según análisis recientes:

  • Salchichón – Alto en grasas saturadas, sodio y conservantes.

  • Chorizo – Graso, salado y con nitritos.

  • Mortadela tradicional – Grasas trans y aditivos.

  • Fuet – Similar al salchichón: delicioso, pero contundente.

  • Sobrasada – Muy calórica y rica en grasas saturadas.

Los “menos malos” (moderación sensata)

  • Jamón serrano / ibérico – Más magro, pero muy salado.

  • Lacón – Menos procesado, pero también salado.

  • Foie – No es procesado como embutido, pero es una bomba de grasa.

Los “mejores” (si hay que elegir)

  • Lomo ibérico – Rico en proteínas y vitaminas B, menos grasa que otros.

  • Pechuga de pavo sin aditivos – Baja en grasa y sodio si es de calidad.

  • Embutidos de caza – Más magros y con menos grasas saturadas.


Quesos: ¿cuáles son aliados y cuáles enemigos?

Los quesos son un universo propio: grasas, fermentaciones, probióticos, sal… La clave es la variedad y la cantidad.

Los quesos más saludables

Según expertos citados en Infobae y Women’s Health:

  • Requesón / cottage – Bajo en grasa y muy proteico.

  • Feta – Menos lactosa, rico en proteínas.

  • Mozzarella fresca – Menos grasa y sodio que los curados.

  • Ricotta – Ligera y versátil.

  • Queso de cabra – Más digestible y con mejor perfil graso.

  • Parmesano – Rico en calcio, pero usar en pequeñas cantidades.

Los que requieren moderación

  • Cheddar, manchego curado, gruyere – Nutritivos, pero altos en sal y grasa.

  • Quesos azules – Beneficios probióticos, pero muy salados.

Los menos recomendables

  • Quesos muy procesados (lonchas industriales, untables no light) – Aditivos y grasas añadidas.


Salazones: mojama, huevas y compañía

Aquí viene la sorpresa: los salazones son nutricionalmente potentes, aunque muy salados.

Según análisis de productores y nutricionistas:

Lo bueno

  • Altísimas en proteínas de calidad.

  • Ricas en omega‑3, beneficiosos para corazón y cerebro.

  • Aportan vitamina B12, fósforo, selenio, yodo.

  • Bajas en carbohidratos.

Lo malo

  • Muchísima sal → no aptas para hipertensos o para abusar.

  • Pueden retener líquidos.

Conclusión: excelentes en pequeñas cantidades.


Patatas fritas: freidora vs bolsa

Freidora (caseras)

  • Menos aditivos.

  • Si se fríen en aceite de oliva y bien escurridas → aceptables.

  • Pero siguen siendo fritos.

Bolsa

  • Aceites refinados.

  • Mucha sal.

  • Aditivos y potenciadores.

Veredicto: si hay que pecar, mejor caseras.


Frutos secos: el invitado más noble

Los mejores

  • Crudos o tostados sin sal.

  • Almendras, nueces, pistachos → grasas saludables, fibra, antioxidantes.

Con sal

  • Aumentan la presión arterial si se consumen en exceso.

Fritos

  • Pierden propiedades y ganan grasas poco saludables.


Citas y referencias utilizadas

Embutidos

Quesos

Salazones


Conclusión: qué hacer en adelante y cómo “deshacer” los excesos

No se trata de demonizar ni de canonizar alimentos. Se trata de equilibrar.

Después de una comida copiosa:

  • Prioriza agua para compensar la sal.

  • Camina 20–30 minutos para mejorar digestión.

  • Cena ligero: fruta, yogur, caldo o verduras.

  • Evita repetir excesos al día siguiente.

  • Recupera fibra: legumbres, verduras, fruta.

Para las próximas comidas familiares:

  • Sirve bandejas más pequeñas.

  • Añade opciones “verdes” entre los entrantes.

  • Alterna embutidos con frutos secos sin sal o queso fresco.

  • Y, sobre todo, disfruta sin culpa: la salud también es emocional.

26 diciembre 2025

El aguacate: un aliado inesperado contra el colesterol

Hablemos del aguacate ...



26 diciembre 2025

- En los últimos años, el aguacate ha pasado de ser un simple fruto exótico a convertirse en protagonista de titulares y debates nutricionales. No es raro encontrar a cardiólogos y nutricionistas defendiendo sus virtudes en medios de comunicación de referencia. Sin ir más lejos, el cardiólogo Aurelio Rojas explicaba recientemente en Diario de Sevilla que consumir un aguacate al día durante seis meses puede mejorar los niveles de colesterol sin afectar al peso corporal. Una afirmación que desmonta mitos y que invita a mirar este alimento con otros ojos.

- A su vez, diversos periódicos y divulgadores de salud han subrayado que su riqueza en grasas monoinsaturadas (las mismas que encontramos en el aceite de oliva), lo convierte en un aliado natural para el corazón. En un tiempo en el que la salud cardiovascular preocupa cada vez más, no es extraño que el aguacate haya ganado un lugar privilegiado en la conversación pública.


Lo que sí sabemos: verdades sobre el aguacate

A partir de la evidencia disponible y de las explicaciones de expertos, podemos afirmar con claridad varios puntos:

1. Ayuda a reducir el colesterol LDL (“malo”)

El ácido oleico presente en el aguacate se asocia con una disminución del colesterol LDL, lo que reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

2. No engorda por sí mismo

Aunque es calórico, sus grasas son saludables y saciantes. Estudios citados por especialistas muestran que quienes consumen aguacate de forma habitual tienden a tener un índice de masa corporal más saludable y menos grasa abdominal.

3. Aporta una combinación excepcional de nutrientes

En 100 gramos encontramos grasas monoinsaturadas, fibra, proteínas vegetales, vitaminas C, E, K y del grupo B, además de minerales como potasio, magnesio y cobre.

4. Contribuye a la salud intestinal

Su fibra favorece el tránsito y ayuda a prevenir el estreñimiento, un beneficio que a menudo pasa desapercibido.

5. Es un potente antioxidante

La vitamina E, la luteína y la zeaxantina protegen a las células del daño oxidativo, un proceso relacionado con el envejecimiento y con enfermedades crónicas.


Conclusión personal

- El aguacate es uno de esos alimentos que, cuando se observan sin prejuicios, revelan una riqueza que va más allá de su textura cremosa o su sabor suave. En un mundo saturado de dietas milagro y titulares alarmistas, reconforta encontrar un fruto que combina placer y salud sin artificios.

- No es una panacea, ni pretende serlo. Pero sí es un compañero fiable en la mesa de quienes buscan cuidar su corazón, su digestión y su bienestar general. Quizá la verdadera virtud del aguacate no esté solo en sus nutrientes, sino en recordarnos que la naturaleza, cuando se la escucha, suele tener respuestas sencillas para problemas complejos.


Articulo de referencia: https://www.diariodesevilla.es/salud/cardiologo-aurelio-rojas-beneficios-aguacate_0_2004911308.html

24 diciembre 2025

Ahorrar energía sin apagar la Navidad

Las luces navideñas aumentan la factura de la luz



24 diciembre 2025

Introducción

- Hoy me he encontrado con un artículo de Computer Hoy que pone el foco en algo tan cotidiano como sorprendente: el consumo eléctrico extra que generamos en Navidad sin darnos cuenta. Más allá de las cenas, los regalos y el ajetreo propio de estas fechas, hay pequeños gestos —casi automáticos— que pueden disparar la factura de la luz. Y lo interesante es que la mayoría tienen solución sencilla, sin renunciar al ambiente festivo ni a nuestras tradiciones.

Resumen del artículo

El texto señala que diciembre, además de celebraciones, trae consigo un aumento notable del consumo eléctrico, especialmente por tres frentes principales:

1. Las luces navideñas antiguas

  • Las guirnaldas incandescentes tradicionales consumen alrededor de 40 W por cadena.

  • Solo convierten en luz un 10 % de la energía; el resto se pierde en calor.

  • Sustituirlas por LED reduce el consumo hasta un 80 %, además de ser más seguras.

2. El uso intensivo del horno

  • El horno es uno de los electrodomésticos que más energía demanda.

  • Abrir la puerta durante la cocción provoca pérdidas de 25 a 50 grados, obligando al aparato a trabajar más.

  • Se recomienda aprovechar el calor residual apagándolo unos minutos antes y cocinar varios platos seguidos para no recalentar desde cero.

3. Calefacción y consumo fantasma

  • Con varias personas reunidas, la temperatura del salón sube de forma natural, por lo que conviene bajar el termostato.

  • Muchos dispositivos siguen consumiendo en modo stand-by.

  • Usar regletas con interruptor ayuda a cortar ese gasto invisible.

El artículo calcula que, aplicando estas medidas, se pueden ahorrar unos 50 euros en el mes de diciembre.


Reflexión personal

- Me gusta cuando un artículo aparentemente técnico nos recuerda algo tan humano: que la energía no solo se mide en kilovatios, sino también en hábitos, en atención y en cuidado. En Navidad solemos poner el foco en lo emocional y está bien, pero también es un buen momento para revisar cómo vivimos lo cotidiano.

- No se trata de apagar la magia, sino de encenderla con más conciencia. Cambiar unas luces, cerrar menos el horno, bajar un par de grados la calefacción… son gestos mínimos que, sumados, alivian el bolsillo y también el planeta. Y quizá ahí está la enseñanza más valiosa: que el espíritu navideño también puede expresarse en la forma en que cuidamos nuestro hogar y nuestro entorno.

Al final, ahorrar energía no es renunciar a nada, sino elegir mejor. Y en estas fechas, elegir mejor siempre es un regalo.

Artículo de referencia: https://tinyl.co/496O

23 diciembre 2025

Cómo comer salvajemente en Navidad… y no morir en el intento

Cómo sobrevivir a los excesos navideños


23 de diciembre de 2025

La Navidad tiene algo de épico: mesas interminables, dulces que aparecen como por arte de magia y brindis que se multiplican sin control. Y claro, luego llegan las preguntas existenciales sobre el estómago, la acidez y la supervivencia digestiva. Aquí va una guía navideña con humor… y con ciencia.


Cuando comes de más y el estómago protesta

Las digestiones pesadas son el villancico no oficial de estas fechas. Según la dietista-nutricionista Laura Jorge, “durante las fiestas ingerimos alimentos con mayor contenido en grasas o azúcar y en mayor cantidad, lo que genera digestiones más pesadas y lentas”.

Si ya has cometido el exceso:

  • Camina un poco para activar la digestión.

  • Evita tumbarte justo después.

  • Bebe agua a sorbos.

  • No sigas picando “por compromiso”.

Además, la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES) recuerda que las visitas a urgencias aumentan hasta un 7% en Navidad por problemas digestivos derivados de excesos.


¿Almax y/o Bianacid en el bolsillo?

No puedo recomendar tratamientos concretos, pero sí compartir información general basada en expertos:

  • El Consejo General de Colegios Farmacéuticos recuerda que en Navidad aumentan las náuseas, el reflujo y la gastritis, y que existen medicamentos sin receta que pueden aliviar síntomas como gases, distensión o acidez.

  • Entre ellos mencionan antiácidos, alginatos o productos para gases, siempre bajo consejo farmacéutico.

Llevar algo “por si acaso” es muy navideño, pero no sustituye el criterio profesional.


¿Ayunar entre comilonas ayuda o empeora?

Aquí los expertos son claros: ayunar para compensar suele ser contraproducente.

La nutricionista Laura Jorge advierte que “saltarse una comida previa solo hace que ingiramos más cantidad y más rápido por ansiedad”.

Mejor optar por algo ligero entre eventos: fruta, caldo, yogur, una infusión. El objetivo no es castigar al cuerpo, sino acompañarlo.


¿Beber mucha agua entre comidas es buena idea?

El agua es necesaria, pero no hace milagros. Beber un litro de golpe no “limpia” nada; de hecho, puede aumentar la hinchazón.

Los especialistas recomiendan hidratación regular y moderada, no atracones de agua.


¿Y si no puedo evitar las comilonas y lo dejo todo para después?

La tentación del “ya en enero me porto bien” es universal. Pero los expertos insisten en que los castigos postnavideños no funcionan.

La nutricionista Vanesa León recomienda alternar días festivos con comidas ligeras, priorizando verduras, frutas, caldos y proteínas suaves para no saturar el sistema digestivo.

Y la experta Oriana Marrero recuerda que “no se trata de compensar, sino de darle al cuerpo una base sólida para gestionar mejor los excesos puntuales”.


Conclusión benevolente

La Navidad es un territorio donde el estómago sufre, pero el corazón se expande. Y tú, querido lector implicado, que sabes mirar la vida con humor y ternura, ya intuyes la verdad esencial: no se trata de comer perfecto, sino de vivir con equilibrio y cariño hacia uno mismo.

Si un día te pasas, ríete.
Si otro día te cuidas, agradécelo.
Y si en algún momento dudas, recuerda que el cuerpo perdona más de lo que creemos… siempre que lo tratemos con un poco de respeto.

21 diciembre 2025

¿Con qué deben tomarse los medicamentos?

 
21 diciembre 2025

¿Con qué deben tomarse los medicamentos? Agua, leche, zumo… y el eterno dilema del estómago vacío

Tomar un medicamento parece un gesto sencillo, casi automático. Sin embargo, la forma en que lo ingerimos puede cambiar por completo su eficacia, provocar molestias o incluso anular parte de su efecto. ¿Agua, leche, zumo? ¿Antes o después de comer? Hoy despejamos dudas con evidencia científica y recomendaciones de expertos.


¿Puedo tomar los medicamentos con leche?

La respuesta general es no, salvo que tu médico indique lo contrario.

Según la farmacéutica Cristina Carrillo, la leche contiene calcio, fósforo y proteínas que pueden unirse a ciertos fármacos e impedir que el cuerpo los absorba correctamente.

Medicamentos que NO deben tomarse con leche

  • Tetraciclinas (como la doxiciclina) – antibióticos.

  • Ciprofloxacino y otras fluoroquinolonas.

  • Levotiroxina – para el hipotiroidismo.

  • Hierro – suplementos para la anemia.

Un estudio publicado en The Journal of Antimicrobial Chemotherapy mostró que la absorción de algunos antibióticos puede reducirse más del 40% si se toman con leche.

La FDA recomienda esperar al menos 4 horas entre la leche y la levotiroxina.


¿Y con agua? La opción universal

El agua es la mejor compañera para casi todos los medicamentos.

  • No interfiere en la absorción.

  • Facilita el paso del comprimido al estómago.

  • Evita irritaciones en el esófago.

La mayoría de guías médicas recomiendan un vaso de agua salvo indicación contraria.


¿Puedo tomarlos con zumo? Depende del medicamento

El zumo puede ser útil o perjudicial según el caso.

Cuando ayuda

El zumo de naranja mejora la absorción del hierro, gracias a la vitamina C.

Cuando perjudica

Algunos medicamentos, como el alendronato (osteoporosis), pueden ver alterada su eficacia si se toman con zumos o café.

Además, ciertos zumos —especialmente el de pomelo— pueden interferir con enzimas hepáticas que metabolizan medicamentos (estatinas, antihipertensivos, ansiolíticos…).


¿Estómago vacío o lleno?

Aquí no hay una regla universal: depende del fármaco.

Medicamentos que deben tomarse con el estómago vacío

Tomarlos así permite que lleguen más rápido al intestino y se absorban mejor.

Pero ojo: algunos pueden irritar el estómago.

Ejemplos

  • Algunos antibióticos (pero no todos).

  • Suplementos de hierro (aunque pueden causar molestias).

  • Alendronato (osteoporosis).

Medicamentos que deben tomarse con comida

Para evitar irritación o mejorar tolerancia.

Ejemplos

  • Ibuprofeno y otros AINEs: pueden causar dolor abdominal, náuseas o incluso gastritis si se toman en ayunas.

  • Algunos antibióticos que irritan la mucosa gástrica.

Riesgos de tomarlos en ayunas

  • Náuseas

  • Dolor abdominal

  • Gastritis

  • Menor absorción del medicamento


Citas de expertos

Cristina Carrillo, farmacéutica

“La leche contiene calcio, fósforo y proteínas que pueden interferir en la absorción de ciertos fármacos, reduciendo su efecto o retrasando su acción.”
Fuente: El Debate

MDZ Estar Mejor (equipo médico)

“Tomar medicamentos con el estómago vacío puede causar náuseas, dolor abdominal y, en algunos casos, episodios de gastritis.”
Fuente: MDZ Estar Mejor

Juan Leyva, periodista especializado en salud

“Aunque tomar medicamentos con el estómago vacío puede ser beneficioso en muchos casos, también puede causar problemas en otros. Es esencial conocer las especificidades de cada fármaco.”
Fuente: Debate.com.mx


Fuentes consultadas (con URL completa)

  1. MDZ Estar Mejor Tomas medicamentos con el estómago vacío: cuál es el efecto negativo

  2. El Debate Tres medicamentos que no se deben tomar con leche

  3. Debate.com.mx ¿Qué pasa si tomas medicamentos con el estómago vacío?


Resumen / Conclusión

  • El agua es la mejor opción para tomar casi cualquier medicamento.

  • La leche puede interferir con antibióticos, hierro y levotiroxina.

  • El zumo puede ayudar (hierro) o perjudicar (alendronato, pomelo).

  • Estómago vacío o lleno depende del fármaco:

    • En ayunas mejora la absorción de algunos,

    • pero puede causar irritación o reducir eficacia en otros.

  • Siempre sigue las indicaciones del médico o farmacéutico, porque cada medicamento tiene sus propias reglas.


Cómo actuar ante una distrofia muscular o después de los 70 años

 Cuidar el músculo cuando llega la fragilidad: pautas realistas para vivir mejor 15 febrero 2026 (Información general basada en expertos y e...